Únete a nuestra comunidad
Obtén ofertas exclusivas y acceso anticipado a nuevos productos.
El aceite esencial de lavanda Fengui, Lavandula angustifolia, presenta un aroma suave, fresco y mediterráneo, tradicionalmente valorado por su capacidad para transmitir serenidad. Su fragancia limpia y refinada es reconfortante, y se ha ganado el título de “madre de los aceites esenciales” por su inconfundible perfil aromático que induce calma y bienestar.
Propiedades:
Este aceite es un referente en aromaterapia debido a su acción calmante, cicatrizante y antiinfecciosa, capaz de mitigar estrés, ansiedad y falta de ánimo. Además, combate la dispersión mental, alivia calambres o espasmos musculares y acelera la cicatrización de heridas, quemaduras y picaduras. Incluso se utiliza para repeler piojos, reflejando su versatilidad tanto en el cuidado emocional como corporal.
Modo de empleo:
El aceite de lavanda Fengui se utiliza principalmente por vía tópica, diluido en un aceite vegetal, aunque en zonas reducidas también puede aplicarse puro, siempre con previo «test del codo». Para inhalaciones secas, se recomiendan unas gotas en una piedra de lava, y para ambientes, su difusión en difusor ayuda a purificar y aromatizar. La ingestión únicamente es aconsejada bajo supervisión médica o aromaterapéutica.
Composición:
Fengui certifica que su aceite esencial contiene linalol, acetato de linalilo, limoneno, geraniol, cumarina y otros alérgenos naturales presentes en aceites esenciales de lavanda. Este perfil químico es responsable de sus propiedades antisépticas, cicatrizantes y sedantes.
Precauciones:
Aunque es uno de los aceites más seguros, debe evitarse durante el primer trimestre del embarazo y en niños menores de 3 años sin supervisión. No está indicado para mucosas ni ojos. Siempre es recomendable consultar con un profesional si hay condiciones médicas, medicación en curso, o animales sensibles cerca.